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El pincel mágico

 

El pincel mágico. Un cuento chino de HONG Xuntao, adaptado por Françoise Jay e ilustrado por ZHONG Jie. Barcelona: Editorial Juventud, 2009. ISBN: 978-84-261-3745-6

Chen soñaba con ser pintor.
Su familia era pobre y no podía comprar pinturas,
ni tampoco comprar un pincel.
Pero Chen persiguió su sueño, y un día su obstinación
se vio recompensada con el regalo de un anciano:
¡un pincel mágico!
A partir de entonces, tdo lo que dibujaba Chen cobraba vida,
pero Boya, el jefe del pueblo, un hombre codicioso y sin corazón,
quería a toda costa conseguir el maravilloso pincel…


 

Para nada sucias

Para nada sucias de Wanja Olten (texto)  y Manuela Olten (ilustraciones). Barcelona: Takatuka, 2010. ISBN: 978-84-92696-23-9

Demasiado a menudo tengo que hacer cosas
aburridas como ir pronto a la cama, sentarme
derecha en la mesa o…

                              ¡lavarme las manos!

Pero las manos sólo hay que lavárselas
cuando están sucias de verdad.
                                 O sea, casi nunca.

…Y lo que más me fastidia es tener que lavarme
las
manos aunque no estén para nada sucias. Por ejemplo,
después de acariciar los conejos. Los conejos no están
sucios, están suaves.

 

Lavarse las manos ¡qué rollo! ¿por qué tiene que lavarse las manos si no están sucias?, piensa la protagonista.  No están sucias cuando acaricia a los conejos y mucho menos cuando ha estado jugando en el arroyo. Si ha jugado con el barro sí que se las ensucia de verdad pero se las limpia en la falda y ya está.   Su madre insiste, explicando  que sus manos están llenas de bacterias, unos bichitos invisibles que la harán enfermar.

El libro nos ofrece una visión divertida sobre las discrepancias entre adultos y niños respecto a la necesidad de lavarse las manos.

La caja de los recuerdos

 La caja de los recuerdos, texto de Anna Castagnoli; ilustraciones de Isabelle Arsenault. Pontevedra: OQO editora, 2010. ISBN: 978-84-9871-077-9

 
Había decidido que la caja de la estrella rota 
sería mi caja de los recuerdos.

Dentro estaba la estrella
que se había despegado de la tapa
cuando la caja era nueva;
aunque yo siempre la había visto así,
con la estrella rota.

Estaba la canica que había encontrado delante del portal,
el rotulador de punta fina,
las tres piedras que había recogido en el mar:
el Ojo de Tigre, la Piedra de Nieve y la Esmeralda,
la hoja seca bordada de garabatos rosa
que creí que eran dibujados
de lo bien hechos que estaban,
un pajarito de lana
y las migas de pan
que recogía cada día del mantel,
a pesar de que el pajarito nunca las comía.
Era el pájaro de lana más pequeño del mundo.
Y también una pulsera con perlas falsas,
pero iguales a las de verdad.

 La niña protagonista de esta historia  nos narra en primera persona su relación afectiva con una serie de objetos carentes de valor material, que guarda en una vieja caja. Para ella todos son de gran valor pero siente que otras personas pueden desearlos y sentir también algo especial por ellos, además piensa que esos elementos se sentirán felices al ser libres y abandonar su caja, así que decide “liberarlos”.

La niña deja de poseer cosas materiales, cambia de intereses y desea que otros disfruten de sus objetos tan especiales, ha aprendido que la vida no se reduce a poseer y almacenar para su uso personal, hay que compartir esos elementos maravillosos para que otras personas los conozcan y gocen con ellos.

Caperucita Roja

Caperucita roja, de Jacob y Wilhelm Grimm, ilustrado por Beatriz Martín-Vidal. Madrid: Oxford,2010. ISBN: 978-84-673-5396-9.

Edición maravillosamente ilustrada de uno de los cuentos clásicos favoritos de los pequeños lectores, en su versión original de Jacob y Wilhem Grimm.

Érase una vez una joven muchacha tan dulce,

que bastaba con verla para encariñarse con ella.

Aunque sin duda, quien más la quería y con

diferencia era su abuela, que no se le ocurría mejor

manera de demostrar su cariño que colmándola

de regalos. En cierta ocasión, llegó a regalarle una

caperuza de terciopelo rojo a juego con una capa

del mismo color, y como a la muchacha le quedaba

tan bien y no quería ponerse otra cosa, la gente

terminó por olvidarse de su nombre y empezó

a llamarla Caperucita Roja.


Dos hermanas reciben visita

Dos hermanas reciben visita de Sonja Bougaeva. Barcelona: Takatuka, 2010. ISBN:978-84-93696-45-1.

En una isla vivían dos hermanas.

Su vida allí era feliz. Nunca sucedía nada grave, excepto cuando
los caracoles se comían las fresas, quizás, o cuando se terminaba el té. Entonces las hermanas remaban con el bote para ir a comprar a la ciudad más próxima.

Una vez a la semana venía el transbordador con los periódicos.

Todo iba bien…

…hasta que, un día, el cartero les trajo una carta.

Las hermanas abrieron el sobre y leyeron:

“Esperadme el martes.
Vuestro primo, Hans.” 

-¿El martes? ¡Pero si es hoy!

Tener un primo de visita es estupendo. Y si se pone a arreglar cosas, puede ser de gran ayuda. Pero cuando Hans empieza a meterse cada vez más con su manera de vivir y a decirles todo lo que habría que mejorar… entonces chocan dos estilos de vida distintos.

Una historia sobre personas pacientes y personas intransigentes. Y, sobre todo, una historia con gracia.

La vieja Lulula

La vieja Lulula de Mar Pavón, con ilustraciones de Alessandra Cimatoribus. Pontevedra: OQO editora, 2010. ISBN: 978-84-9871-251-3.

El día había amanecido con nubarrones que anunciaban lluvia,
pero la vieja Lulula se había levantado aquella mañana
empeñada en hacer la colada.

Después de desayunar, fregar su tacita de loza
y cepillarse el único diente que le quedaba,
salió disparada hacia la pila
que había en el patio de su casa.

Lulula enjabonó y restregó
su camisón de raso,
su bata de seda,
las medias de punto,
su falda de pana,
su blusa de lino,
el mantón de lana,
y sus guantes de felpa.
Lo aclaró todo con agua, miró al cielo…
y arrugó la nariz:
¡estaba a punto de caer un chaparrón!

La vieja Lulula decide hacer su colada diaria y colgar a secar su ropa en el patio, a pesar del augurio de tormenta. Unas voces misteriosas de su jardín y que aparentemente proceden del cerezo, el patinete, el azadón, el pozo, el balancín e incluso de su loro y de su perro, intentan disuadirla pero ella no hace caso.


Mar Pavón, vuelve a ofrecernos otra historia fantástica en las que las adivinanzas juegan un papel importante y desconcertante en el lector, que no sabe a qué se debe la presencia constante del número siete –siete es el número mágico: los siete días de la semana, la siete notas musicales, los siete pecados capitales, los siete colores del arco iris-, hasta que llega al final del relato…”.

Mi madre

Mi madre texto cedido por Mother Bridge of Love; ilustraciones de Josée Masse. Singapur: Intermon Oxfam, 2009. ISBN: 978-84-8452-641-4

Había una vez dos mujeres

que no se llegaron a conocer jamás.

A una no la conoces,

a la otra la llamas “mamá”.

¿De dónde vengo?
Hay tantas respuestas para esta pregunta, tantos elementos que se unen y determinan la vida de un niño… Pero, ¿y si el niño es adoptado? ¿Cómo se le explica qué son los padres biológicos y los adoptivos? Este es un buen punto de partida, ya que sólo se trata de dos formas distintas de amor.

Este bonito poema celebra el vínculo entre madre e hijo de una manera muy especial. A través del diálogo entre una niña y su madre adoptiva, Mi madre transmite un mensaje conmovedor y que sirve de inspiración a padres e hijos adoptivos de todo el mundo.

Seis maridos para una ratita de Jean-Pierre Kerloc´h e ilustrado por Christian Guibbaud. Madrid: Ediciones Jaguar, 2007. ISBN: 978-84-96423-82-4.

Trota-Pirueta está enamorada de una ratón gris, pero su madre, la reina blanca de las ratas no está de acuerdo. Ella quiere encontrar para su hija un marido mejor…

-Mi querida Trota-Pirueta, ya eres mayor así que hay que ir pensando en casarte.
-Precisamente de eso quería hablarte, madre. Me he enamorado.
-¡Enamorada! Pero, ¿de quién?
-De un ratoncito gris muy bueno.
-¡Qué desgracia! ¡Qué desgracia! ¡Qué desgracia! ¡Un ratoncito gris!¿Pero en qué estás pensando?
-¡Pues en él madre! Pienso en él día y noche.


Una historia disparatada y desternillante, pero también una pequeña lección de sentido común, amor y tolerancia.

Días de hijo


Días de hijo, de Philip Waechter. Santa Marta de Tormes (Salamanca): Lóguez, 2010. ISBN: 978-84-96646-47-6.

 Philip Waechter  nos narra la casi increíble suerte de ser padre.

Resume con gran ternura, humor e ironía  a través de imágenes cotidianas del día a día los sentimientos de un padre primerizo hacia su hijo. Un padre  para el que de pronto todo es un pequeño milagro, que se emociona ante pequeñas cosas como cambiar los primeros pañales, los primeros dolores de tripa o la “guerra” con la remolacha roja. Un álbum en el que cualquier papá se reconocerá en cada una de sus ilustraciones.

El bebé ya está aquí.

Conocerse 

“Bueno, y el domingo es nuestro día de lectura del periódico!” 


La llave


La llave de Angèle Delaunois y Christine Delezenne. Santa Marta de Tormes (Salamanca): 2010. ISBN: 978-84-96646-48-3.

Mi casa fue construida
en un campo de olivos
mucho antes de mi nacimiento.
Una puerta azul celeste
cerraba sus blancos muros
y un naranjo florecía
en su patio interior.
El día en el que abuela Baba
franqueó el umbral,
abuelo le entregó,
confiándole sus secretos,
una pequeña llave.

La casa llena de dicha, donde crecen los niños y las flores. Sin embargo, la guerra y su cortejo de ruinas alcanzan a toda la familia. Antes de partir, Baba, la abuela, oculta la llave de la casa en su velo.
Los hombres van a la guerra, mientras las mujeres y los niños se ocultan en un campo de refugiados. Todos esperan regresar pronto. Pero, poco a poco, el tiempo va minando la esperanza del regreso.

 He abrazado el tronco
de mi viejo naranjo.
Grabado en su corteza,
he encontrado mi nombre
y mis viejas esperanzas.
Sentada junto a él,
bajo la lluvia de sus flores,
he hundido mis dedos
en sus raíces y
con un poco de tierra
y la sal de mis ojos,
he hecho brillar Mi llave.

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